Este medio de comunicación esta legalizado en base al artículo 35 de la Constitución política de la república de Guatemala y el artículo 19 de la declaración universal de los derechos humanos.

El decomiso de los tigres del Circo Rey Gitano y la encrucijada del bienestar animal.
circo Rey Gitano

Por: fenixnoticias.com

El reciente operativo en el que autoridades del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) decomisaron y trasladaron a los siete tigres de Bengala del Circo Rey Gitano marca el capítulo final de una larga transición para la familia López. Sin embargo, detrás del cumplimiento de la Ley de Protección y Bienestar Animal (Decreto 5-2017), el caso abre un complejo debate sobre la transición de fauna nacida en cautiverio, el impacto emocional en las familias circenses y los vacíos institucionales en el manejo de este tipo de retiros.

Un operativo bajo protesta legal
El procedimiento ejecutado en San José Pinula implicó la sedación y traslado de los felinos hacia instalaciones de resguardo en la Ciudad de Guatemala, con miras a un eventual traslado a un santuario internacional.

Para el propietario del circo, Cristian «Tarzán» López, la acción representó una ruptura dolorosa.

La familia ha presentado denuncias ante el Ministerio Público (MP) para exigir la verificación del estado de salud de los ejemplares, sosteniendo que el procedimiento vulneró sus derechos y puso en riesgo a animales que han convivido con ellos durante más de una década.

«Estos tigres nacieron aquí, los criamos desde cachorros y son parte de nuestra vida», manifestaron allegados a la familia, expresando preocupación por el estrés al que fueron sometidos los felinos durante el manejo veterinario y el transporte.

El decomiso reaviva la discusión técnica entre biólogos y defensores de los derechos de los animales sobre la viabilidad de reubicar felinos criados en entornos domésticos.

Diversos especialistas coinciden en que los animales nacidos en cautiverio en un circo nunca pueden ser liberados a una vida silvestre abierta. Al no haber desarrollado capacidades para la caza, la defensa territorial o la interacción con otros depredadores, una liberación directa equivaldría a una condena a muerte.

Por esta razón, la normativa internacional establece que el destino adecuado para estos ejemplares son los santuarizaciones o recintos en semi-libertad.

En estos espacios, los animales permanecen en amplias extensiones de terreno con barreras físicas, donde se les provee alimentación, atención médica continua y refugio ante las inclemencias del clima, garantizando su retiro sin exponerlos a los riesgos del estado salvaje.

Desde la aprobación de la ley en 2017, el Circo Rey Gitano retiró a los felinos de sus funciones del espectáculo. Sin embargo, la familia continuó asumiendo durante años los elevados costos de alimentación, espacio y cuidados sanitarios de los siete tigres, en medio de la falta de mecanismos estatales inmediatos para la absorción o reubicación de la fauna.

El decomiso no solo pone de manifiesto la crisis financiera que significó la manutención de los felinos para el circo, sino también la transformación forzada de una tradición artística.

Mientras las organizaciones ambientalistas ven la medida como un avance necesario para erradicar el uso de fauna silvestre en espectáculos, las familias de circo enfrentan la pérdida de su patrimonio afectivo y la reestructuración de su identidad cultural en el país.

Posted in

Deja una respuesta