
Por: fenixnoticias.com
PUYO, Ecuador
Frente al avance sin tregua del extractivismo, la deforestación y la violencia en la cuenca amazónica, las naciones indígenas y organizaciones sociales del bioma declararon oficialmente a la Amazonía en estado de emergencia.
La decisión quedó sellada en el «Mandato de Puyuk» (nombre ancestral de Puyo) al término del XII Foro Social Panamazónico (FOSPA), celebrado en la provincia ecuatoriana de Pastaza.
El documento colectivo rechaza de forma tajante la mercantilización de la naturaleza y advierte que la región se encamina aceleradamente hacia un punto de no retorno climático y ecológico.
«Nuestro territorio no es una mercadería, es un territorio de respeto, sagrado, donde tenemos nuestra educación, salud y soberanía», enfatizó Daniel Dagua, dirigente del pueblo Andoa, sintetizando el sentir del encuentro panamazónico.
El foro instó a los Gobiernos de la región a dar respuestas urgentes mediante tres ejes prioritarios:
1. Titulación y seguridad jurídica: Garantizar el reconocimiento legal definitivo de los territorios ancestrales.
2. Cese de industrias extractivas: Suspender de inmediato las nuevas concesiones mineras, petroleras y de biocomustibles que amenazan la cuenca.
3. Protección a pueblos en aislamiento: Aplicar protocolos estrictos de resguardo y no contacto para los Pueblos Indígenas en Aislamiento y Contacto Inicial (PIACI).
El XII Foro Social Panamazónico reunió a más de 2.000 delegados procedentes de los nueve países que integran la cuenca (Ecuador, Perú, Brasil, Bolivia, Venezuela, Colombia, Guyana, Surinam y Guayana Francesa).
La cita sirvió de plataforma para unificar las agendas territoriales ante presiones comunes como el avance de la minería ilegal, los monocultivos y el crimen organizado transnacional.
La declaratoria de emergencia de los pueblos originarios coincide con las constantes advertencias de la comunidad científica.
Estudios del Panel Científico por la Amazonía (SPA) indican que si la deforestación combinada y la degradación forestal superan el 20% a 25% del bioma total, la Amazonía perderá la capacidad de regenerar sus ciclos de lluvia, transformándose gradualmente en una sabana seca.
Datos avalados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y organismos multilaterales demuestran la efectividad del manejo ancestral.
Durante el cierre de las jornadas, voceros del FOSPA recordaron que la defensa territorial abarca también el respeto a la soberanía popular.
En el caso del país anfitrión, exigieron al Estado ecuatoriano el acatamiento total de la consulta popular del Yasuní (2023), que ratificó mantener el petróleo del bloque 43-ITT indefinidamente bajo tierra para proteger la megadiversidad del parque nacional y la vida de los pueblos ocultos Tagaeri y Taromenane.
Fuente: Mandato del XII FOSPA

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